Una pasada por las playas de Porto Belo
Siempre había soñado con conocer Porto Belo. Brasil ha sido uno de los países que más placeres me ha dado en mi vida y del que guardo recuerdos inolvidables. Por eso siempre que puedo vuelvo. Sea para recorrerlo, para conocerlo o para revivir otros viajes pero trato de volver.
Cuando la oportunidad de conocer nuevos destinos se presenta no lo dudo, y en este caso nos embarcamos en la ciudad de Buenos Aires para descubrir los destinos brasileros más apasionantes a lo largo de 8 noches de máxima diversión y de intensos sonidos y colores cariocas.
Diversión y buenas playas
Desde la salida de Buenos Aires, viajamos hacia la costa del Uruguay donde llegamos a la ciudad de Punta del Este. Maravillosa, nos dirigimos hacia La Mansa para pasar allí una tarde inolvidable con muchos nuevos amigos que hicimos en el barco y otros que de a poco nos fuimos conectando. Algunas cervezas uruguayas bien heladas acompañaron la velada de lo que fue un inicio de viaje sin precedentes.
Después de un día de navegación completo para subir hacia las costas de Brasil, llegamos al Puerto de Porto Belo. Mi emoción era tan grande que casi olvido mi cámara de fotos en el camarote.

Playas de Porto Belo
Santa Catarina mira al mar
Sin dudas el estado de Santa Catarina, al sur de Brasil, conserva aún una de las costas mágicas del mundo. Su sencillez, su flora, su fauna y su clima seducen. Al llegar a Porto Belo, ver sus playas rodeadas de colinas sentí que me había reencontrado con mi amado Brasil. Descendimos seguros que toda la alegría brasilera estaba esperándonos y no nos equivocamos.
Un paseo hacia la isla
Después de algunas horas de sol y refrescos en la costa, nos embarcamos en un pequeño barco que no llevó de paseo hasta la Ilha de Porto Belo una magnífica reserva natural donde los verdes y las arenas finas son la principal atracción. A bordo la caipira y la música nos estaban esperando. Un trago excepcional para un viaje único.

Atardecer en Porto Belo
Todo para hacer
A la vuelta en la costa, mientras seguía admirada de las aguas claras y la arena, y no dejaba de maravillarme, me divertía viendo al resto del equipo en la práctica de los deportes náuticos. Las playas ofrecen amplias posibilidades para practicar jet-ski, remos y una importante visita a los corales para los amantes del buceo.
Antes que caiga el sol, comenzamos nuestra vuelta al Crucero. Nos esperaba ahora un viaje hasta Santos, la tierra del famoso jugador de fútbol brasilero Pelé. Quedé maravillada con mi paso por Porto Belo y antes de embarcar como marca la tradición, tiré una flor al mar y antes que las olas se la llevaran, prometí volver.
Categorias: Cruceros desde Argentina.
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